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Los hablantes de zoque representan el 9.1%
de la población de lengua indígena. Su área de ocupación, que llegó a abarcar todo el
occidente del estado se ve cada día más restringida. Los municipios actualmente
considerados como zoques suman un poco más de 3,000 kM2. Entre ellos se cuentan Amatán,
Coapilia, Copainalá, Chapultenango, Francisco León, Ocotepec, Ostuacán, Pantepec,
Rayón, Solosuchiapa, Tapalapa, Tapiluia y Tecpatán. La población zoque de Chicoasén,
Osumacinta, Tuxtia Gutiérrez, San Fernando y Ocozocoautia se encuentra ya mermada y sólo
algunas fiestas y costumbres mantienen parte de la identidad indígena, pues la lengua en
estos últimos municipios ha desaparecido casi por completo. El reducido territorio zoque
ocupa la parte occidental de las Montañas del Norte, incluyendo el área volcánica del
Chichón, y la transición entre éstas y la Llanura del Golfo. Es una zona muy
accidentada, de clima cálido, algunas partes templadas y cuantiosas precipitaciones,
recorrida por el río Mezcaiapa o Grijalva y algunos de sus afluentes.
La configuración orográfica del área zoque dificulta las comunicaciones en gran medida.
En 1 990 había en total 34,000 hablantes de zoque, de los cuales cuatro quintas partes
hablaban también español. La lengua zoque, pertenece al grupo mixe-zoque y tiene
importantes variaciones dialectales. Se distinguen por lo menos cinco dialectos: norte
(Francisco León), noreste (Tapalapa, Ocotepec, Pantepec, Rayón y Chapultenango), central
(Copainalá), sur (Tuxtia Gutiérrez y Ocozocoautia) y occidental (Los Chimalapas y
Oaxaca). En lo referente a las actividades económicas, encontramos aquí las mismas
constantes que en otras zonas agrícolas: agricultura de subsistencia, escasez de tierras
cultivables, suelos pobres. El maíz, el frijol, el chile, la calabaza, el café y el
cacao son los principales cultivos. La ganadería, muy extendida en el área, es actividad
propia de los ladinos. Cabe mencionar que el zoque es un grupo indígena que ha sido muy
agredido en su cultura e identidad y esto ha propiciado que se encuentre actualmente muy
fragmentado en su interior, principalmente, por cuestiones religiosas.